Autobús

Hoy es uno de esos días. El calor me invade desde dentro, no importa que todo el mundo lleve bufanda, yo ni siquiera noto el frescor que entra por debajo de mi falda y se empeña en acariciar mis muslos al aire.

El ardor se me hace insoportable andando, pero es mucho peor sentada aquí, en éste autobús, el traqueteo del asiento incrementa el ya de por si excitante ardor, creo que podría abandonarme al éxtasis solo apretando ligeramente los muslos. Muerdo mis labios por no gemir. Continuar leyendo


Sacrificio

Retumbaban los tambores, rítmica e hipnóticamente. La luz de las antorchas acompañaba a la luna en la ténue iluminación del claro. Todos los presentes en el trance, sintiendo la vibración de cada tañido en su interior. Las miradas perdidas, en el horizonte, excepto las de cinco personas.

Cuatro mujeres entonaban cánticos de locura, alrededor de un trozo inusualmente grande de pizarra, sus ojos dilatados, excitados, emocionados ante el próximo sacrificio. Sus cuerpos ungidos con los aceites sagrados, brillantes, suntuosos, desnudos y expuestos bailando alrededor de la roca mientras sus bocas seguian exhalando suspiros entre palabra y palabra.

En el centro una muchacha tumbada, turbadoramente hermosa y relajada dentro de la locura, su cuerpo desnudo, atado a la piedra, expuesto, brillante. Sus ojos entreabiertos intentando entender la situación, procesar cada nota que escucha, cada movimiento que puede descubrir, su espalda y sus nalgas sintiendo el frío y la tosquedad de la piedra contra el calor de su cuerpo, como el contraste del negro de la losa y el blanco de su piel. Continuar leyendo


El demonio

Una mano ardiente rozó su pelo, echándolo hacia atrás, notaba un áurea de calor que la invitaba a apartar las sábanas, sería su pareja, pensó, y sonrió sin abrir los ojos.

No se dió cuenta que ya no había sábanas, no se dió cuenta que su piel desnuda se apoyaba sobre una losa de piedra pulida, granítica, fría. No se dió cuenta que un ligero aroma a azufre invadía sus fosas nasales. No se dió cuenta que esa mano ardiente no era de su pareja. Y siguió semidormida, sonriente, esperando más caricias.

Continuar leyendo


El beso

Me estoy obsesionando.

Cada día tengo más ganas de hacerlo.

Quiero levantarme de mi asiento y sentarme a su lado, al lado de esa chica que he visto, que me ha llamado la atención. Continuar leyendo


En la cama

Dormida en la cama, tumbada boca abajo, desnuda.

La despierta una caricia, suave, lenta. Una mano le recorre la espalda, desde la cabeza hasta las nalgas. La sensación la acompaña des de el sueño a la realidad. Levanta ligeramente el culo esperando más atención en esa parte, gimiendo. Recibe lo que desea mientras una boca besa su nuca, dulcemente posándose como un pájaro en una rama, y apartándose con la misma delicadeza. Continuar leyendo


Tren

Lo veía pasar cada día por su lado. Coincidían en el vagón del tren, él bajaba una parada antes que ella. Se miraban. Él alto, fornido, ojos oscuros penetrantes, canas, edad indefinida quizá 38, quizá 45 mandíbula cuadrada. Siempre vestía camiseta oscura, con motivos diversos sobre unos tejanos variables en color. Continuar leyendo


Chicas

Ya hace un tiempo que tengo fantasías de vez en cuando de éste tipo. Veo una mujer y me imagino que la beso, me suele pasar en el bus, o si estoy en una cafetería y veo a alguna que me atrae me imagino preguntándole si le gustaría quedar.

Pero hoy, hoy he tenido un momento de deseo, que no había notado nunca tan vívido y real. Lo otro eran como teorías, fantasías que me montaba porque tenía curiosidad. Hoy he sentido atracción hacia una mujer. Continuar leyendo


Caperucita

Iba por el caminito en medio del bosque, con su caperuza roja contra el frío. Aquella que le hizo su abuela cuando era una niña y aún le cabía ahora que era toda una moza. Llevaba una cesta en el brazo, con magdalenas y miel, y productos del huerto para su querida abuela. Hacía esa operación des de niña, cada tres días andaba y desandaba el camino. Continuar leyendo


Taburete

 

Estaban en la barra, tomando un gintonic él y un vodka con limón ella. Se conocían de hacía tiempo, se deseaban, hablaban de temas triviales, ¿que tal el trabajo? pero ambos repasaban mentalmente el plan que tenían para la noche. Continuar leyendo


En tus sueños

Me apetece colarme en tus sueños, ser una adolescente para que puedas deleitarte con mi uniforme y mis coletitas, para que me tumbes en tus piernas y me des unos azotes, me castigues por hurgar en tus cajones, para que acaricies mis nalgas rojas por la fuerza de tus manos, para que oigas mis grititos y puedas masturbarme con una mano mientras con el otro brazo me mantienes sobre ti, para que pueda comerte cual chupa chups con esa cara de viciosa que te pone tanto, para que acabemos fundidos en un abrazo. Continuar leyendo